Piezas moldeadas y esmaltadas a mano, una por una. El material cerámico permite que puedan mojarse (recomendamos el lavado a mano).
Los botones en forma de ojo nacen de esa ventana que todxs tenemos al mundo, interpretamos nuestro entorno y creamos nuestra propia manera de ser. Honrando ese portal tan esencial que —en su mayoría— compartimos.

Nuestros botones nacen uno a uno, moldeados a mano, como pequeñas piezas de tiempo y cuidado. Los ojos observan, resguardan, reconocen; son intuición, presencia y verdad. Nos recuerdan que, aunque cada historia es distinta, es algo que compartimos casi todos: una forma íntima de presenciar la vida.